Como el resto de las habitaciones de la casa, el cuarto de baño tiene derecho al color. Pero, ¿cómo lo utilizamos? ¿Hasta qué punto nos atrevemos? Estos son nuestros consejos.

Bien utilizado, el color es un escudo protector muy agradable en un cuarto de baño, ya que aporta una dosis de alegría y buen humor. Sin embargo, por temor a cansarnos (no se cambian los azulejos como la pintura), lo aplicamos a menudo con precaución o tratamos de evitarlo, aunque el cuarto de baño pueda prestarse a él.

Color en la pared o en el suelo

El color se puede aplicar sobre una o varias paredes del cuarto de baño. Con frecuencia recurrimos al mosaico, en un mismo tono, o en varios, puesto que es atemporal, alegra el cuarto de baño y nunca se pasa de moda. Además, el vidrio fundido, juega con la luz y anima las superficies.

Cuando las paredes sean blancas o estén vestidas de un color neutro, un suelo de color permite dar calor al ambiente. Las baldosas de cemento, con sus colores profundos y su superficie satinada, son perfectas, ofrecen una amplia variedad de motivos, retro o contemporáneos, florales o geométricos…

Todo es posible hoy en día, ya que existe una gran variedad de baldosas: desde el mosaico a los formatos XXL, diseño en madera, mármol o tejido, con acabados brillantes, mates o satinados, en relieve…

Pero cuidado con excedernos, si el color viste la pared, el suelo debe ser de madera o de un tono neutro (beige, gris, marrón…). Y a la inversa, si el color anima el suelo, entonces es la pared la que debe permanecer sobria. Se trata de evitar sobrecargar el espacio.

Pequeños toques en el tamaño adecuado

Para acertar con el papel decorativo debe haber color, y por lo tanto, hay que cubrir una superficie suficiente. Tres accesorios o toallas de colores no conforman un estilo. Por ello, vayamos directos: por ejemplo, vistiendo la encimera o la trasera del lavabo con un azulejo de color, seleccionando un mueble con el frontal de color, eligiendo una bañera o un lavabo de color…

Algunos consejos

¿Uno, dos, tres… colores? Cuanto más reducida sea la superficie del cuarto de baño, más fantasía nos podemos permitir, y por tanto, colores, que aportarán carácter, estilo y consistencia.

  • ¿Qué colores elegimos? El amarillo y el naranja son colores alegres y cálidos, mientras que el azul y el turquesa combinan perfectamente con las casas situadas a la orilla del mar. Podemos evitar el verde, ya que resulta poco favorecedor para la piel, y menos aún para paredes y suelos. Pero nada le impide tener una encimera, un lavabo o una bañera de color verde.
  • Olvide las cenefas, totalmente pasadas de moda, salvo en ambientes retro, donde permiten animar una pared alicatada con baldosas de metro.
  • En caso de duda, apueste por valores seguros y atemporales (baldosas de cemento, mosaicos, baldosas de metro…).
  • Tenga en cuenta la limpieza: una baldosa oscura con estructura de pizarra se pondrá blanca por efecto de la cal. En un cuarto de baño para niños, una baldosa oscura en la parte trasera del lavabo siempre estará llena de dentífrico…
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